¿Qué fue del Programa Talento?

Me precio de no tener pelos en la lengua, lo cierto es que me duele de tanto morderla para no contar esta historia que finalmente hoy me atrevo a sacar a la luz.

En los negocios dicen que el primero pega dos veces. No siempre esto es verdad, especialmente cuando hay personas de por medio.

La iniciativa “Programa Talento” murió de éxito por inmadurez de los destinatarios y por la ingenua generosidad de sus creadores. Es duro decirlo y más aceptarlo.

Antes de analizar las causas, recordemos las características del Programa:

Aprovechando la penetración de nuestra empresa de Consultoría en el mercado europeo de las nuevas tecnologías, planteamos un Proyecto orientado a jóvenes españoles recién titulados y en paro, que hablasen perfectamente una lengua europea.

Creamos un equipo de tres personas con la capacidad y conocimientos adecuados para llevar a cabo el Programa: Titulados superiores capaces de expresarse al menos en tres idiomas, con amplia experiencia de trabajo en empresas internacionales y que habían desarrollado una anterior carrera profesional fuera de España y, por tanto conocedores de las dificultades reales del proyecto. Mientras el Programa no generara ingresos, todo el equipo trabajaba en régimen de voluntariado.

Una vez definido el Programa, contactamos con las más de 3.000 empresas europeas de nuestra agenda de contactos y les propusimos perfiles de ingenieros debutantes dispuestos a “emigrar” definitivamente a su país a cambio de un empleo fijo y digno.

En paralelo, contactamos con unas 12 universidades españolas, con las principales bolsas de empleo juvenil, con los liceos y colegios extranjeros en España y con las asociaciones de estudiantes Erasmus, Galileo y otros programas internacionales, en busca de candidatos que cumplieran los requisitos, siendo los más importantes el perfecto dominio de un idioma extranjero (inglés, francés, alemán, italiano) y la disposición a cambiar de domicilio indefinidamente, o al menos tanto como su contrato de trabajo.

Todo empezó a ir de maravilla, como no puede ser menos cuando se pone ilusión y conocimiento. En menos de tres meses firmamos convenios de colaboración con ocho empresas con sede en Francia, Suiza, Luxemburgo, Alemania, Israel. Todos ellos ya nos conocían de anteriores proyectos y nos otorgaban su confianza amparándose en esa relación y en los buenos perfiles técnicos de nuestros candidatos. Entre las ocho empresas disponíamos de unos 90 puestos de trabajo. Por supuesto se trataban de contratos fijos indefinidos con salarios que variaban entre los 25.000 y los 70.000 euros/año más los gastos del traslado inicial

Al mismo tiempo, recibimos más de trescientas candidaturas aplicando a las ofertas. El proceso de selección, llevado a cabo por nuestro equipo fue impecable. Cualquiera que se dedique al recruitment sabe el tiempo que lleva seleccionar candidatos, especialmente si se hace de forma personalizada y en varios idiomas. Cada candidato era entrevistado personalmente hasta ser presentado al Cliente, que a su vez hacía una última entrevista previa a la aceptación. Por el camino no sólo actuábamos de entrevistadores, sino también de asesores personales, de imagen, de redacción de su CV en formato presentable, de psicológos y de madre si hacía falta. Conseguir los primeros candidatos nos llevó más de tres meses de intenso trabajo.

Todavía no he dicho que los candidatos no pagaban un euro por nada y que el Programa Talento les salía absolutamente gratis, Nuestra empresa solamente recibiría una compensación económica de los clientes en el caso de que los candidatos incorporados superaran un periodo de prueba de seis meses. Y nuestro tiempo no lo pagaba nadie.

Finalizada la primera fase teníamos a los primeros 30 candidatos que superaron las entrevistas con las empresas, empezamos a concretar los viajes y las condiciones de incorporación.

Y aquí se acabó todo. Esas primeras incorporaciones eran vitales para la consolidación del Programa. De los 30 candidatos que habían resultado finalistas y que debían incorporarse en su puesto de trabajo en diferentes empresas, ninguno, es decir, NINGUNO, se atrevió a dar el paso de dejar lo que tenían en casa para salir fuera. Las excusas que vivimos fueron una demostración de creatividad: Se rechazaron salarios de 70.000 euros en París o en Ginebra por seguir viviendo en provincias recónditas con sueldos mileuristas o dependiendo de la familia. Las garantías de seguridad del empleo que nos exigían los candidatos superaban con mucho nuestra capacidad de compromiso. Las condiciones de viaje, del acompañante, del alojamiento, llegaron a ser unos obstáculos insalvabales que dejaban a las claras que se trataba de excusas o de falta de interés. Problemas que en todo caso, excedían de nuestra competencia.

El resultado: En menos de un mes el Programa Talento se fue al traste, perdiendo la confianza de nuestros clientes, que dejaron de trabajar con nosotros en otras áreas, con el consiguiente perjuicio añadido a las perdidas económicas. Todavía hoy seguimos acusando las secuelas.

Poco después de esta catástrofe, la situación de nuestro Pais provocó el éxodo de miles de jóvenes en condiciones completamente diferentes a la de nuestro Programa. Para nosotros el daño ya estaba hecho. Tardamos tres años en aceptar nuestra derrota y recuperar nuestra confianza en la juventud. Los clientes los perdimos para siempre y los candidatos no nos dieron ni las gracias, incluso hubo quien llegó a pensar que nos habíamos forrado a su costa. ¿Cómo? si no habían pagado nada!. Lo dicho: Desagradecidos…

Ahora los jóvenes viven la situación contraria. Hemos detectado supuestas Asociaciones sin ánimo de lucro, que al amparo de preparar al joven parado a afrontar el mercado europeo, le cobran hasta por redactarle un eurocurriculum en inglés. Y tienen la desfachatez de copiarnos el nombre. Que quede claro que no tenemos nada que ver con esas iniciativas.

Tras pensarlo mucho, nos hemos decidido a utilizar este blog para un fin cercano al original, pero con la lección aprendida: A la vista de tanto cantamañanas dispuesto a sacar tajada de la situación del desempleo juvenil, vamos a intentar orientar a la peña que se atreve a ponerse el mundo por montera con tal de conseguir curro, para que no caiga en manos de los desalmados, ojo, que vienen disfrazados de corderitos.

Lo haremos mediante artículos de orientación para trabajar por cuenta propia, ya sea como autónomo o como empresario, para conseguir financiación, para sobrevivir a la gran máquina de impedir que es la Administración española o para todo lo que consideremos de utilidad.

También ofreceremos servicios específicos para los empresarios noveles y debutantes, sean jóvenes o ancianos, que más da.

Como siempre. nuestros consejos serán gratis total y los favores que nos pidan también, para todo lo demás, Visa o Mastercard. Eso sí, a precios razonables. Una de las lecciones que aprendimos es que lo que nada cuesta, nada vale. El altruismo vendrá incorporado en el precio final como una rebaja mientras vuestro proyecto se consolida.

Ojalá que podamos “sacaros” mucho dinero! será una buena señal de que os estáis forrando gracias a nuestra ayuda.

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